Guayubirá, Guayaibí, Cordia Americana, [Patagonula americana L.] por Renata Hanow | Para Hora 25 Forestal
Guayubirá, Guayaibí, Cordia Americana, [Patagonula americana L.], es una especie arbórea nativa, cuyo nombre, de origen guaraní, proviene de la unión de "gua" (árbol) y "yevi" (elástico). La madera es muy apreciada por la belleza de sus vetas y la elasticidad, lo que permite la fabricación de todo tipo de herramientas curvas, pisos, muebles e instrumentos musicales, entre otros.
Origen
El Guayaibí es un árbol nativo de Sudamérica que se distribuye en Paraguay, Uruguay, Nordeste de Argentina y en los Estados brasileños de Minas Gerais, Mato Grosso do Sul, São Paulo, Paraná y Santa Catarina, hasta el Norte de Río Grande del Sur. Es un árbol característico de la selva misionera, de la familia de las Boraginaceae. Su distribución en Argentina abarca las provincias de Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta y Santa Fe. En Misiones ha sido colectada en los departamentos de Candelaria, Capital, Concepción, El Dorado, Guaraní, Iguazú, M.Belgrano, San Ignacio y San Javier.
A mediados del siglo XIX, los científicos se dieron cuenta de que los vegetales dependían del suelo para el suministro de agua y minerales. Esta conclusión se asentaba en algunos experimentos en los que se suministró a los vegetales soluciones de agua y minerales en los laboratorios, así como en la invención de los cultivos hidropónicos o cultivos sin suelo.
En un cultivo hidropónico, los nutrientes minerales que normalmente aporta el suelo se mezclan en una solución líquida, que se utiliza para regar la raíz de la planta.
La primera receta hidropónica, que contenía KNO3 ( Nitrato de Potasio), Ca(NO3)2 (Nitrato de Calcio), KH2PO4 (Fosfato de Potasio Monobásico) MgSO4 (Sulfato de Magnesio) y FeSO4 (Sulfato ferroso), sustentó el crecimiento de numerosas clases de vegetales en cultivos líquidos o arenosos.
No obstante en el siglo XX, las plantas dejaron de crecer adecuadamente con esta receta mineral. Entonces las industrias químicas empezaron a fabricar productos químicos de mayor efectividad.
Un elemento es considerado esencial cuando cumple con uno o con los dos criterios de esencialidad establecidos por Arnon y Stout (1939):
Directo: el elemento participa de algún compuesto vital o de alguna reacción crucial para la vida de la planta;
Indirecto: en ausencia del elemento la planta no completa su ciclo de vida, muestra síntomas de carencia y muere, ya que no puede ser sustituido por ningún otro elemento. En general, cada uno de los elementos esenciales confirma los dos criterios de esencialidad (Malavolta, 1994; Malavolta et al., 1997).
Las plantas contienen 60 elementos químicos o más de los cuales 20 de ellos se consideran actualmente esenciales. Se clasifican en macronutrientes y micronutrientes.
Los macronutrientes se utilizan en grandes cantidades para producir el cuerpo del vegetal y para llevar a cabo los procesos fisiológicos primordiales. El aire aporta oxígeno y carbono, mientras que el resto de macronutrientes proceden del suelo.
Los micronutrientes suelen ser cofactores necesarios para las enzimas y por lo tanto la planta los recicla. Si la planta no los recibe, demuestra carencias o deficiencias que las transmite a los animales o al mismo hombre que las consume.
Macronutrientes
Carbono (C): para los vegetales se encuentra disponible como CO2 ( Dióxido de Carbono), es el elemento principal de compuestos orgánicos.
Oxígeno (O): disponible como CO2 ( Dióxido de Carbono), es el elemento principal de compuestos orgánicos.
Hidrógeno (H): disponible como H2O (Agua), es el elemento principal de compuestos orgánicos.
Nitrógeno (N): disponible como NO3-, NH4+ (Nitratos y Amonio), es el elemento de nucleótidos, ácidos nucleicos, aminoácidos, proteínas. coenzimas y hormonas.
Azufre (S): disponible como SO42- (Sulfatos), es el elemento de proteínas, coenzimas y aminoácidos.
Fósforo (P): disponible como H2PO4-, HPO4-2 ( Dihidrógeno fosfato y Ácido fosfórico), es el elemento del ATP (Adenosin Trifosfato) y del ADP (Adenosin Difosfato), algunas coenzimas, ácidos nucleicos y fosfolípidos.
Potasio (K): disponible como K+ (Catión Potasio), es Cofactor en la ósmosis y equilibrio iónico, acción de los estomas y síntesis proteínica.
Calcio (Ca): disponible como Ca+ (Catión Calcio), es esencial para la estabilidad de las paredes celulares, mantenimiento de la estructura y permeabilidad de las membranas; actúa como cofactor enzimático y regula algunas respuestas a estímulos.
Magnesio (Mg): disponible como Mg2+ (Catión Magnesio), es activador enzimático y componente de la clorofila.
Sodio (Na): disponible como Na+ (Catión Sodio), es un elemento benéfico para las plantas superiores porque puede sustituir parcialmente al K en funciones no específicas, contribuyendo a la generación de potencial osmótico y turgencia celular, cuando el suelo es pobre en este elemento.
Micronutrientes
Cloro (Cl): disponible como Cl- (Anión Cloro), es esencial en la ruptura del agua de la fotosíntesis, que produce oxígeno; actúa en la ósmosis y el equilibrio iónico.
Hierro (Fe): disponible como Fe3+, Fe2+ (Ferrico, Ferroso), es activador de algunas enzimas, activo en la formación de aminoácidos, necesario en la ruptura del agua de la fotosíntesis, implicado en la integridad de las membranas de los cloroplastos.
Boro (B): disponible como H2BO-3 (Ácido Bórico), resulta necesario para la síntesis de la clorofila, puede que participe en la síntesis de ácidos nucleicos, transporte de carbohidratos e integridad de la membrana.
Manganeso (Mn): disponible como Mn2+ (Catión Manganeso), es activador de algunas enzimas, activo en la formación de aminoácidos, necesario en la ruptura del agua de la fotosíntesis, implicada en la integridad de las membranas de los cloroplastos.
Zinc (Zn): disponible como Zn2+ (Catión Zinc), es activador de algunas enzimas, implicado en la formación de la clorofila.
Cobre (Cu): disponible como Cu2+, Cu+ (Catión Cúprico y Cuproso), es activador de algunas enzimas, implicado en las reacciones de oxidación-reducción, componente de las enzimas biosintéticas de la lignina.
Molibdeno (Mo): disponible como MoO4-2 (Dióxido de Molibdeno), participa en la fijación de nitrógeno y en la reducción de nitratos.
Níquel (Ni): disponible como Ni2+ (Catión Níquel), es cofactor para una enzima que actúa en el metabolismo del nitrógeno.
Selenio (Se): disponible como (SeO4-2),(SeO-2) (Seleniato o Selenito), participa en la síntesis de proteínas y lo convierte en esencial para plantas superiores.
Cobalto (Co): disponible como Co2+ (Catión Cobalto) es esencial para fijadores libres y simbióticos en el proceso de fijación biológica de N atmosférico. En la vida de las plantas superiores es considerado un nutrimento porque interviene en el metabolismo de los carbohidratos y de las proteínas por su participación en diversos sistemas enzimáticos.
Fuente: Inta
* La autora es Técnico Forestal y columnista exclusiva de Hora 25 Rural y Hora 25 Forestal
Actualmente el término ordenación forestal está acompañado por la sostenibilidad, que refuerza esta actividad de llevar un inventario de los bosques de una región, país o a nivel mundial siempre pensando en el mañana. Según la FAO, La ordenación forestal sostenible pone freno a la degradación forestal y la deforestación al tiempo que aumenta los beneficios directos para las personas y el medio ambiente por medio de políticas adecuadas y prácticas sostenibles. A nivel local, favorece los medios de vida de las personas, la generación de ingresos y el empleo. A nivel ambiental, contribuye mediante, por ejemplo, la retención de carbono y la conservación del agua y el suelo
Por Renata Hanow | Para Hora 25 Forestal
Los siguientes conceptos nos introducirán en el tema:
La DASONOMÍA: es la ciencia que estudia la conservación, cultivo y explotación de los bosques.
La DASOCRACIA es la ciencia que estudia la organización de las masas boscosas conforme a las leyes económicas, sin infringir las biológicas que la investigación silvícola y epidométrica revelan.
La EPIDOMETRÍA estudia el crecimiento, la edad y el espaciamiento de los árboles y masas boscosas.
El PLAN DASOCRÁTICO da a conocer el estado actual del bosque y preveer su situación futura mediante un inventario forestal o el ordenamiento propiamente dicho.
El INVENTARIO FORESTAL es el conjunto de procedimientos destinados a proveer información cualitativa y cuantitativa de un bosque y algunas características del terreno en donde el mismo crece. Su objetivo es determinar el estado actual de un bosque y se plantean dos cuestiones: ¿Qué hay? , ¿Dónde está?. El objetivo es determinar sus características dasométricas (altura, diámetro, densidad, etc.). Los datos obtenidos se procesan para determinar un volumen promedio de madera por hectárea en función de la especie, sitio y edad. Con esta información, se pueden organizar las actividades silvícolas a realizar en cada uno de los rodales, para luego realizar una planificación a nivel predial y/o hacer inferencias a una mayor escala (por ejemplo, un plan de manejo regional).
Existen dos mecanismos básicos para la obtención de datos:
1) INVENTARIO 100%: es la observación de todos los árboles de interés.
2) INVENTARIO/MUESTREO: es la observación de una parte de los árboles.
Se destaca que cuando el trabajo es mayor, es decir cuando el inventario tiene como objetivo contabilizar el 100 % de una población arbórea, los errores son más numerosos que cuando el inventario se realiza por rodales.
Con respecto a las clases de inventarios, existen tres formas:
- El Inventario Nacional Forestal:
En Diciembre del año 2005 se publicó el Primer Inventario Nacional de Bosques Nativos de la Argentina, impulsado por el PROYECTO BOSQUES NATIVOS Y ÁREAS PROTEGIDAS BIRF 4085-AR 1998-2005. La implicancia más importante es que el Inventario permite a través de la UMSEF el monitoreo permanente del patrimonio forestal argentino y fundamenta la necesidad de una política de estado en materia de manejo, conservación y restauración de las masas forestales nativas, a nivel nacional.
- El Inventario para Planes de Trabajo:
Los inventarios que se realizan a nivel local de pequeñas o medianas unidades boscosas, son una continuidad del control que permite una actualización, capacitación y colaboración constante de los inventarios nacionales sea para bosques nativos o para conocer el estado de las plantaciones actuales para manejos con fines madereros o no madereros, incluyendo áreas de conservación. El conocimiento sobre la sanidad, incrementos anuales de madera, el stock variable entre los cortes y la repoblación son procesos que se suceden anualmente y deben estar ordenados por planes de trabajo para una optimización del conjunto.
- El Inventario de Explotación y Madera:
Está dirigido a empresas de producción forestal con fines madereros. El inventario es una actividad de inversión económica necesaria y debe estar articulado a un programa de aprovechamiento en el corto o mediano plazo para abastecer industrias que pueden ser básicas o estar integradas. Su objetivo es determinar el volumen y calidad de madera disponible en el área concesionada, permitiéndole de esta manera al empresario tomar decisiones sobre lo que pueda ofertar en el mercado y lo que puede dejar para posibilitar la capitalización de futuras cosechas de acuerdo a la estrategia de manejo sostenible del bosque establecidas en el Plan General de Manejo Forestal (PGMF).
Tipos de inventarios
Por el GRADO de RECONOCIMIENTO pueden ser:
- Inventario al 100 %
- Inventario por muestreo
Según el objetivo:
- Evaluación general del potencial de madera ( expresado en metros cúbicos)
- Evaluación para un plan de aprovechamiento (tala rasa de plantaciones de eucaliptos)
- Evaluación para un plan de manejo (evaluar raleos, aplicaciones sanitarias, poda, etc )
- Evaluación para un plan de ordenación (Inventarios nacionales)
De acuerdo al GRADO de DETALLE puede ser:
- Detallado
- Semidetallado
- Exploratorio
- De Reconocimiento
Por la EXTENSIÓN del ÁREA:
- Abarca una Región: a nivel nacional
- Abarca un Rodal: a nivel local
Rodal: es aquel lugar del bosque que tiene características en común, tales como la especie, edad, calidad de suelo, etc.
Según la calidad de la información:
- Muy alta
- Alta
- Mediana
- Baja
Para llevar a cabo la PLANIFICACIÓN el inventario de divide en etapas:
1- Se definen los objetivos
2- Se preparan los materiales para la localización del área de trabajo, y estos comprenden:
- Planos catastrales
- Ubicación del establecimiento
- Imágenes satelitales
- Fotografías aéreas
3- Definición de ambientes y ecosistemas: aquí se deben asentar las especificaciones de:
- Datos de relieve
- Técnicas de medición
- Unidades de muestreo
- Tamaño de muestras
- Procedimientos para el procesamiento de datos
4- Cálculo del tiempo para la culminación del trabajo
ESTADOS DEL INVENTARIO:
ESTADO LEGAL: es la descripción legal de la propiedad. Incluye la ubicación del establecimiento, el nombre del propietario, caminos, calles cortafuegos, etc.
ESTADO NATURAL: es la descripción de las características naturales y climáticas del lugar. Incluye la topografía, cursos de agua, fauna, temperatura, entre otras variables.
ESTADO ECONÓMICO: aquí se consigna qué productos se pueden sacar, si postes, durmientes o rollizos. Cómo comercializarlos, posibles vías de extracción, los costos y ganancias de la explotación forestal.
ESTADO FORESTAL: este estado comprende a su vez tres etapas:
1- Superficie del bosque: se determina en polígonos mediante imágenes satelitales o fotografías aéreas. Los planos de escala se ubican entre 1: 20.000 a 1: 50.000
2- Ubicación de rodales: luego de la ubicación se los designa por números para estudiarlos y trabajarlos.
3- Inventario de existencia: se determinan parcelas dentro de los rodales, anotando las especies, su diámetro con forcípula y cintas. Posteriormente se vuelcan los datos en planillas y se determinan las clases diamétricas.
Estratificación
Es el proceso mediante el cual se agrupan rodales que poseen características similares. Primero se identifican los rodales o lotes que conformarán los diferentes estratos mediante información previa obtenida por fotografía aérea, visita al campo, discusiones con el productor.
Los criterios para estratificar son: la especie, el año de plantación, el origen de la plantación.
La confección del mapa base, se divide en etapas:
1- Se define la superficie en hectáreas a inventariar. Por ejemplo 1000 hectáreas.
2- Luego se calcula la superficie total de muestreo (1000 ha) a partir de la intensidad (1%) de muestreo. Así quedaría formulado: 1000ha X 1% / 100 % = 10 hectáreas de intensidad de muestreo.
3- Número de parcelas: se calcula dividiendo la superficie total de muestreo por el tamaño de la parcela. Entonces: 10 hectáreas es igual 100.000 metros cuadrados/ 900 metros cuadrados ( 30m x 30m)= 111 parcelas que son el número de parcelas totales a ubicar en el mapa base. En cada parcela se visitan entre 15 y 25 árboles para marcación.
4- En la toma de datos que incluye el DAP (Diámetro a la Altura de Pecho) se anotan:
* Si hay agallas o elevaciones en el fuste se toman dos mediciones, una arriba y otra abajo y se saca el promedio.
* En el árbol de dos fustes, si la bifurcación está por debajo del (DAP= 1,30 m ), se miden todos los fustes. Si la bifurcación se encuentra por arriba del DAP, se toma una sola medida.
* En rebrotes, se toma la altura desde el nivel del tocón anterior (DAP 1,30 m + 20cm (altura tocón)= 1, 50 m
Tabulación de datos
Al tener los datos de todas las parcelas se procede a plasmarlos en planillas.
* Técnico Forestal. Columnista especial de Hora 25 Forestal
Nativo 3 en 1 | El Chañar en apicultura, mermelada de frutas, madera/carbón y medicinal
Por Renata Hanow | Para Hora 25 Forestal
Cuando conocemos las propiedades especiales que tienen los árboles para nuestro beneficio, y sobre todo los nativos de Argentina, alienta a querer implantar poblaciones de ellos para lograr un circuito de actividades que se alimentan unas de otras. Cuando se piensa en producir miel, hablamos de flores. Cuando se piensa en frutos anuales, de árboles como el chañar, el nogal, el cerezo, los perales, los limoneros, etc. Y cuando queremos renovar una población que ya no produce flores ni frutos, aparece la utilidad del carbón como fuente de bioenergía, o bien la madera en otros usos. Veamos el Chañar, un árbol propio de zonas desérticas.
Origen
El chañar, cuyo nombre científico es Geoffroea decorticans, es un árbol de la familia de las fabáceas o leguminosas. Se distribuye en una amplia región abarcando Chile, Argentina en el noroeste, Región de Cuyo, Formosa, Chaco, Córdoba, La Pampa, Corrientes, Entre Ríos, Buenos Aires, Río Negro, Santiago del Estero y Tucumán, en el chaco boliviano y en el oeste del Uruguay.
Características generales
Este árbol seco habita los bosques áridos en una amplia zona del norte de Sudamérica. Comparte hábitat con algarrobos, quebrachos, Acacia caven, entre otros. Se adapta a las condiciones del desierto y puede soportar temperaturas superiores a 40 ° C, y tolera heladas. Se reproduce por semillas o bien por las gemas de sus raíces.
Morfología
Es un árbol de cuarta magnitud, con una altura que no supera los 10 metros. Su tronco puede alcanzar los 60 cm de diámetro cuando crece aislado, pero si conforma una masa boscosa su diámetro disminuye hasta 10 cm. La corteza se desprende longitudinalmente en fajas irregulares por debajo de las cuales aparece la nueva corteza verde. Las ramas adultas tienen espinas de 2 hasta 4 centímetros de largo.
El follaje, caduco, es abundante con copa redondeada. Las hojas son compuestas, verde claro en el haz, verde-grisáceos en el envés. Imparipinnadas (a veces paripinnadas), alternas o dispuestas en fascículos sobre braquiblastos, de 1,5-6 cm de largo. Raquis glabro con 5-11(3-13) folíolos, distanciados 7-10 mm entre sí. Folíolos subcoriáceos; oblongo-elípticos; de ápice obtuso o emarginado; opuestos, subopuestos o alternos. Cada uno mide 5-30 mm x 3-8 mm. Son pubérulos al comienzo, glabros en la adultez. El folíolo terminal es mayor que los laterales.
El chañar es una planta melífera, ideal para combinar con cajones de miel. Las flores del chañar son de un amarillo fuerte. Florece de septiembre a octubre. Las flores son hermafroditas con corola en forma de mariposa, de color amarillo-anaranjado con estrías rojizas. Pediceladas dispuestas en inflorescencias corimbosas. La inflorescencia mide 2-5 cm de longitud, y porta de 10 a 40 flores, cada una de 0,8-1 cm de largo. Cáliz pubescente, acampanado, con tubo de 2,5 mm de longitud 10 estambres diadelfos, 9 soldados a la base. Ovario piriforme, unilocular, 2-5-ovulado, sésil y pubescente. Estilo subulado de 4 mm y estigma inconspicuo.
Fructifica de noviembre a enero. Los frutos se utilizan muy comúnmente tanto para fines culinarios y medicinales en forma procesada de arrope. Extremadamente dulce, oscuro y espeso, es muy similar a la miel o melaza vegetal y se utiliza en su lugar. Es conocida localmente para aliviar el dolor de garganta y para la tos. Con el fruto se prepara arrope y bebidas alcohólicas: aloja y chicha de chañar. En época de cosecha se lo puede comer crudo. Para preparar dulce tipo jalea se muelen los frutos y se les hierve a fuego lento, no se necesita azúcar pues es dulce.
Valor maderero
La madera es semidura y moderadamente pesada (Peso esp. entre 0,585 y 0,600 kg/dm3), blanco-amarillenta, ocre al oxidarse. Se utiliza para muebles rústicos, cabos de herramientas, yugos de arado, estribos, enseres domésticos o simplemente como leña y carbón.
Valor medicinal
Corteza, hojas y flores tienen propiedades expectorantes. La corteza hervida se ha usado como expectorante y antiasmática. Pero también está en el ojo de estudios avanzados contra el cancer, los extractos de este árbol. El 2 de Octubre de 2013, en DOCSALUD.COM se publicó un artículo que relata cómo los Investigadores de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) descubrieron agentes antitumorales en especies vegetales naturales de Mendoza y lograron inhibir el crecimiento de las células tumorales en estudios in vitro.
Bajo el título "Análisis y comparación del efecto citotóxico inducido por extractos de vegetales autóctonos mendocinos sobre células tumorales humanas" se desarrolla la investigación que dirige el doctor Carlos Gamarra Luques, de la Facultad de Ciencias Médicas, y financia la Secretaría de Ciencia, Técnica y Posgrado de la UNCuyo.
El proyecto comenzó en 2011, con las especies Tessaria absinthioides (pájaro bobo), Geoffroea decorticans (chañar), Prosopis strombulifera (retortuño), Schinus molle (aguaribay) y Larrea divaricata (jarilla).
El objetivo del estudio es profundizar, describir y comparar las acciones antiproliferativas -que impiden dividirse y seguir creciendo a las células- sobre líneas celulares de cáncer humano, de los compuestos químicos contenidos en los extractos acuosos de esas especies.
Gamarra Luques afirmó: "Hoy lo que estamos haciendo es detener la proliferación de células cancerígenas, pero en un modelo `in vitro`. Trabajamos con líneas celulares que son modelos biológicos a partir de ciertos tipos de cáncer", señaló, y lograron "parar la proliferación hasta inducir la muerte" de las células tumorales "mediante el tratamiento con estos compuestos".
Valor tintóreo
Según Castañeda Vega (1929) el chañar proporciona tintes indelebles. Para teñir se hierve la corteza, obteniendo un color marrón claro.
Valor Nutricional
Las propiedades alimentarias y posibilidades gastronómicas del fruto del chañar son muy ventajosas. En Revista Mujer [Chile, 22 de Abril de 2012] Nelly Ramos, productora artesanal de San Pedro de Atacama, Chile, explica el proceso: "El jarabe o miel de chañar es producido artesanalmente por los locatarios de San Pedro de Atacama a través de un minucioso proceso. Se hierve el fruto, luego se exprime todo el jugo que contiene y se pasa por un colador muy fino. Para finalizar se vuelve a hervir. Es 100% natural ya que no se mezcla con nada”.
Tradicionalmente ha sido utilizado en la gastronomía, convirtiéndose en un ingrediente atacameño típico de postres, helados y tragos. Además la fitoterapia lo utiliza para tratar dolores estomacales, resfríos y asmas. Pero sus beneficios para la cosmética también le han valido un sitial en la belleza naturista, que lo utiliza en tratamientos faciales y corporales de hidratación.
“El jarabe de chañar tiene grandes propiedades hidratantes y aporta luminosidad a la piel. Por ser un producto 100% natural se puede aplicar a cualquier tipo de piel sin riesgos. Además tiene un suave aroma dulce que ayuda a relajar durante los tratamientos”, explica Lina Muñoz, terapeuta y quiromasajista del spa del Hotel Kunza San Pedro de Atacama.
Ideal para realizar mascarillas faciales de hidratación caseras, 15 minutos sobre la piel es suficiente. También se recomienda para tratamientos corporales, aunque por lo pegajoso del jarabe puede ser más incómodo hacerlo en casa. “Siempre es aconsejable exfoliar previamente la piel para prepararla y garantizar una absorción más profunda de las propiedades del chañar. Para removerlo solo se necesita agua tibia”, agrega Lina Muñoz".
* Técnico Forestal. Columnista especial de Hora 25 Forestal
El ñangapirí es uno más de los árboles autóctonos de la Argentina. Es especial por su porte pequeño pero muy productivo. Además de ser medicinal, es altamente nutritivo por sus frutos, llamados cerezas de esta tierra, y una opción interesante de cultivo y variedad de frutos para consumo interno.
De la familia Myrtaceae (Mirtáceas) el ñangapirí en idioma tupi-guaraní o pitanga es un árbol frutal nativo del norte de Argentina, sur de Brasil y países limítrofes. Sus nombres comunes son Arrayán, Capulí, Cereza/o de Cayena, Cereza/o de Surinam, Cerezo del Brasil, Grosella, Grosella de Cayena, Guinda. Los Tobas del Chaco Central la conocen con el nombre de Ramegaa.
Origen
El Ñangapirí es una planta tropical. Originaria probablemente del centro-sur brasileño. Se presume que mercaderes portugueses la introdujeron en el Lejano Oriente, junto con la castaña de Cajú, donde se adaptó en la India, las Filipinas, Samoa, Sri Lanka y la China, aunque su uso en esta región es más usualmente ornamental. Hoy día se encuentra distribuida por varios países de Sudamérica: Guyana, Venezuela, Brasil, Perú, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina. En América se ha introducido también en la costa del Pacífico, en Colombia, y en la costa atlántica de América Central, así como en varias islas del Mar Caribe. En Argentina se la encuentra generalmente en las selvas y bosques de las provincias de Formosa, Misiones, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Entre Rios, Salta, Jujuy, Tucumán y Catamarca.
Características generales y morfológicas
Es un árbol de cuarta magnitud, es decir no sobrepasa los 7 metros de altura. Su tronco es característicamente liso y con zonas rojizas. El follaje, de color verde oscuro, está constituido por hojas simples, con pecíolo corto, provistas de abundantes glándulas aromáticas. Las flores son muy numerosas y solitarias, poseen pétalos blancos, caedizos y su aparición coincide con la caída de las hojas, por lo que en este momento el árbol es sumamente ornamental. A las flores suceden los frutos, bayas globosas, ligeramente comprimidas, con surcos longitudinales que a medida que maduran, de noviembre a enero, viran del color rojo púrpura al negruzco. Encierran una única semilla dura, de aproximadamente 8 mm de diámetro. Soporta bien las heladas tolerando hasta -8 °C. También tolera bien las altas temperaturas.
Valor medicinal
Con las hojas, se prepara una infusión que posee propiedades diuréticas, digestivas y antidiarreicas. Un cocimiento de hojas y corteza, en gárgaras, cura anginas y afecciones de la garganta. Sus frutos contienen caroteno y su tallo, aceites esenciales.
Valor alimenticio
Sus frutos son comestibles que además de consumirse frescos, se utilizan para la elaboración de dulces, jaleas, licor y vinos. En la provincia de Corrientes es famosa la caña de ñangapirí . El aporte nutricional del fruto fresco es una gran cantidad de vitamina A, B1; B2, C, Calcio; Hierro; Fósforo, entre otros. Sus hojas desecadas a la sombra simplemente, pueden sustituir al te, como bebida aromática y digestiva.
Valor ornamental
También se la cultiva como planta ornamental de parques y jardines. Sus hojas se esparcen donde abundan las moscas, ya que al ser pisadas actúan como repelente.
El ñangapiri en la música y la poesía
El ñangapiri, al ser un árbol nativo de Argentina y otros países de América del Sur, también ha servido de inspiración a músicos y poetas argentinos y paraguayos. El músico correntino Antonio Tarragó Ros compuso la letra y la música del bello chamamé Ñangapiri en cuya letra describe las vivencias personales de su infancia vinculadas a este árbol. En su evocación, el fruto de ñangapirí es recuerdo de las dulzuras de la vida sencilla y silvestre:
Ñangapirí
(chamamé)
Antonio Tarragó Ros
Anduve mirando el pueblo buscándome
Y fluyes como mi sangre de chamamé
Enciende tu pie desnudo sobre mi piel
Un río de primaveras ternura y miel
A orillas de tu sonrisa yo soy feliz
No quiero partir de nuevo, ñangapirí
Ñangapirí silvestre luz del arenal
Tibio rubor del verde gris de la niñez
Mi resplandor mi atardecer mi taragüí
Y el cielo aquí de tu mirar, ñangapirí.
La luna se ardió en el río ñangapirí
Y vuela en lo más profundo de tu vivir
Allí donde es todo aroma va mi canción
A darle a tu entraña un beso, ñangapirí
A orillas de tu sonrisa hallé un país
De pájaros florecidos, ñangapirí
Anduve mirando el pueblo, ñangapirí...
Otro poeta correntino, el Padre Julián Zini, músico popular e intérprete dedicado al lenguaje y al cancionero de raíz folklórica del Litoral, compuso la letra de La niña del Ñangapiri, un chamamé que lleva la música de Ricardo "Tito" Gómez:
Niña del ñangapirí
Letra y música: Julián Zini - Ricardo "Tito" Gómez
I
Hoy anduve por el monte de mis años inocentes
pellizcando la dulzura, roja del ñangapirí
y un noviembre de hace mucho, se estrujó contra mis dientes
y sangró un bello recuerdo, de mi tiempo cunumí.
Yo era chico todavía, gurisito cabezudo
que aprendió a robarle al monte , su dulzor primaveral
y esa siesta entre zorzales, fui pombero corajudo
cuando te cambié un puñado, por un beso te acordás.
II
Yo me fuí como los ríos sur abajo de la vida
vos quedaste en mi Corrientes, y ya nunca más te ví.
Hoy que vuelvo niño - hombre, con el alma dolorida
te recuerdo emocionado, niña del ñangapirí.
Recitado:
Y ojalá que un viento norte, de esos vientos musiqueros
que en la noche de mi pueblo desparrama, serenata y sapucay
lleve lejos, no sé adonde y te deje en tu ventana,
esta flor de mi ternura, que nació por recordar.
Por su lado, Carlos Villagra Marsal poeta, narrador, ensayista e intelectual paraguayo, integrante de la llamada "promoción del 50", miembro de la Academia Universitaria del Paraguay y durante muchos años director de la Tertulia Literaria Hispanoamericana de Asunción, le ha dedicado un bello poema incluido en El júbilo difícil (Poesía 1986-1995), Edición digital: Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2001):
Ñangapiry
Naranjado primo hermano
de la exultante guayaba
y apremiante baya brava
que agrupa el sabor montano;
diminuto miliciano
de la arisca especiería,
en la verde algarabía
manda tu yelmo de escamas
y desde su alcor proclamas
tu gustosa nombradía.
(noviembre 1993)
* La autora es Técnico Forestal y columnista exclusiva de Hora 25 Rural y Hora 25 Forestal
Cuando vayamos a plantar un árbol hay que ser responsables de su cuidado. Es por eso que preveemos que pueda ser volcado, crecer torcido, sufrir sequía, vientos, etc. Para ello existen técnicas que mejoran el crecimiento sano y equilibrado de la planta como el empleo del tutorado
Por Renata Hanow* | Para Hora 25 Forestal
Para el equipo de trabajo necesitamos, además de la planta, tutores de madera rectangulares o cilindricos con puntas, estacas de madera de por lo menos 30 a 40 cm, regadera, tenazas para cortar alambres, alambres en lo posible de acero galvanizado, masa o martillo, palas, tijera, tiras de tela vieja y recubrimientos de goma como por ejemplo cámaras viejas de bicicleta o de auto.
Si el tutor es de sauce verde o álamo, conviene pelar su corteza para que no brote y termine compitiendo con la planta principal. Si fuese de eucalipto u otra madera seca fácilmente deteriorable en el tiempo, se le pintará la parte inferior con brea o pintura asfáltica. Generalmente los tutores de eucalipto son tratados con Arseniato de Cobre Cromatado (CCA).
Los tutores deben ser lo suficientemente gruesos como para soportar el peso de la planta y ubicarse detrás del punto donde se vea el árbol, sea en un camino de acceso o una ventana.
Su altura sólo debe acompañar todo el tronco de los árboles, con copa o sin ella, y en lo posibe sobrepasarlo. El tutor se ata al extremo superior del tallo y en el medio del tronco. Se debe utilizar hilo sisal o hilo de algodón para evitar lastimar la corteza. Si se tiene alguna prenda vieja, se pueden cortar tiras de telas y reutilizarlas. Si los tensores son alambres, se los debe recubrir con goma en la sección que rodea justamente el tallo de la planta, para que no dañe la corteza, porque si eso sucediera se cortará dando lugar a enfermedades en la planta y luego nuestro trabajo no sería eficaz.
Si la zona es muy ventosa se deben colocar riendas, entonces clavamos primero tres estacas con un orificio en uno de los extremos por donde pasar las riendas y atar. Es como formar un triángulo alrededor de la planta y la distancia de estaqueado se medirá en base al criterio del operario. También pueden
ser 4 estacas si la zona es muy ventosa y variable, y fija más al árbol. Hay una alternativa más firme y son los trípodes con tutores, de una altura inferior a la mitad de la altura del tronco.
Riego de asentamiento
Después de la plantación se hará el riego de asentamiento, muy abundante, repitiéndolo hasta que quede agua en la olla. En realidad podemos hacer un reborde de tierra alrededor de la planta que sea fácilmente desintegrable en días para que al principio conserve la humedad.
Este trabajo lleva unos días de control. Debemos cuidar de no regarla mucho ni poco, lo necesario. Además es posible que la tierra descienda y la planta también, provocado por el asentamiento y se produzcan espacios vacíos. Para esto se rellena con un poco más de tierra suelta y se riega nuevamente. También es necesario recordar, que el cuello de la planta no debe quedar enterrado.
Supongamos que la planta se volcó por algún viento fuerte o por otra fuerza o bien que el tutorado fue mal realizado entonces esperamos a que el suelo se seque para descalzarla del lado hacia el que habrá que enderezarla, y luego volver a colocar la tierra y regarla como en la primera oportunidad. No se realiza cuando el suelo está mojado porque daña la estructura del mismo alrededor de la planta y también las raíces.
* La autora es Tècnico Forestal y columnista exclusiva de Hora 25 Forestal
Para conocer sobre especies arbóreas y características generales al momento de adquirir una unidad exponemos aquí algunas líneas de interés al respecto.
Por Renata Hanow* | Para Hora 25 Forestal
Los viveros forestales albergan a especies nativas o exóticas. Al concurrir a un vivero para seleccionar una planta, conviene que tengamos la visión de qué árbol buscamos y dónde queremos plantarlo, porque su adopción puede tener diferentes motivos. Si es para plantarlos en el patio consultaremos al viverista el porte adulto que tendrá el árbol cuando crezca y que riesgos tendríamos con sus raíces por rotura de caños o levantamiento y rajado de paredes. No todos los árboles son propicios para todos los sitios. Muchas veces un árbol frutal en el patio trasero como un duraznero, una árbol de naranja, de limón, un nogal, un árbol de palta o de mora, son los más comunes de ver ya que además nos proporcionan alimento y están a nuestro resguardo.
Si queremos embellecer u obtener sombra en la vereda del frente de nuestra casa, podríamos elegir el árbol llamado pata de vaca [Bahuinia candicans], que no son árboles muy grandes y son aptos para arbolado urbano de calles estrechas, o bien el ligustro sp, también el lapacho rosado [Tabebuia sp], aunque este se utiliza más para rodear accesos de entrada, parques y avenidas amplias, al igual que el jacarandá [Jacarandá mimosifolia], el lapacho amarillo [Tabebuia ipe] el brachichito [ Brachichito populneus] y el timbó [Enterolobium contortisilicum]. Las palmeras [Syagrus romanzoffiana] le dan belleza a las calles principales, en algunas ciudades de Argentina se las puede encontrar.
Con respecto al fresno [Fraxinus sp], se puede decir que es un árból con una impresionante sombra, sólo tiene el inconveniente que sus raíces son muy poderosas, pero se los puede encontrar en avenidas grandes y parques y plazas, al igual que otros árboles de gran porte como el eucalipto [Eucalyptus sp]. tipa [Tipuana tipu], abetos [Abies sp] y grevilea [Grevillea robusta].
En el caso de los espacios que contengan cursos de agua, dentro o fuera de las ciudades o para quienes tienen un lecho de agua cercano a su casa, el seibo [Eritrhina crista galli], sauces [ Salix sp] y álamos [ Populus sp], son los más convenientes.
El viverista aconsejará el comportamiento de las plantas con respecto al transplante, porque esto depende mucho de la zona a implantar puesto que especies como eucaliptos y casuarinas que son de crecimiento rápido generalmente se los implanta desde 25 cm de altura ( es el ejemplo de las grandes plantaciones a campo) hasta 1 1/2 m en el caso de ser ejemplares únicos, pero en el caso de especies de crecimiento lento se los vende a una altura mayor de crecimiento, como los pinos, liquidambar, fresnos, etc. De este modo con mayor porte sufrirán menos el ataque de liebres, hormigas, heladas y vientos fuertes.
Las plantas deben estar sanas, sin lesiones en la corteza, sus hojas libres de hongos, parásitos y manchas que entorpezcan el desarrollo de las mismas. Las raíces no deben salir por fuera del envase.
Las plantas se venden envasadas en plástico soplado, latas, tambores o arpilleras plásticas. A la hora de quitar el envase hay que cortarlos en varios lados para no dañar el pan de tierra. Los daños que sucedan en las raíces impacta en la marchitez posterior de la planta, por eso es importante cuidar todos los filamentos sin tironear.
También en algunos casos se venden en cepellón, que es una arpillera o cobertura de paja o totora que evitará que el pan de tierra se seque o se rompa. para esto hay que corroborar que esté húmedo y en buenas condiciones.
A raíz desnuda corresponde más a pinos, que se comercializan en invierno principalmente, otras plantas no toleran este sistema. Sin embargo es importante mantener húmedo el sistema radicular durante el transporte a la plantación, podemos cubrirlo con una bolsa, o viruta.
Las especies y sus comportamientos post-transplante
Sauces, ligustros, robles, tilos, palos borrachos, tipas y todas las palmeras tienen un excelente comportamiento frente al traslado.
Las palmeras se transplantan en enero y febrero. Son pocos exigentes en el suelo, su riesgo radica en el exceso de agua posterior a su plantación.
La tipa puede transplantarse aún siendo añosa, con pocas raíces y sin correr riesgos. Pero para ello debe podarse considerablemente.
El palo borracho, jacarandá, ceibo, paraíso [Melia Azedarach], como la mayoría de las plantas tropicales y subtropicales, prefieren las temperaturas moderadas de la primavera, que permitirán una rápida regeneración de raíces y menor riesgo de podredumbres.
Las coníferas como los cedros [Cedrus sp], enebros [Juníperos] y pinos [Pinus] prefieren fríos definidos, al igual que muchas plantas que pierden sus hojas en invierno.
* La autora es Técnico Forestal y columnista exclusiva de Hora 25 Forestal
Con el objetivo de instruir sobre la implantación de un plantín de árbol, sea que lo hayamos comprado en un vivero, o lo hayamos sembrado nosotros mismos, se exponen los pasos a ejecutar en esta tarea gratificante de ser "padres" del ser vivo que a su vez nos otorga innumerables beneficios y que en la actualidad nos vemos obligados a reponer la biodiversidad de especies que hemos consumido en los últimos tiempos.
Elementos de trabajo
Una vez que tengamos el sitio de plantación, algo elevado en zonas arcillosas o deprimido en zonas arenosas, se calcula aproximadamente en 16 metros cuadrados como máximo para árboles grandes, aunque esto depende de cuánto espacio tengamos, sea en nuestro patio, sea al frente de nuestra casa, sea en un parque, o rodeando avenidas, y también en campo abierto o reservas nacionales, debemos portar estos elementos necesarios:
1- El árbol seleccionado.
2- Palas de cavar, pala ancha y escardillos o asadas, rastrillos, bolsas para residuos.
3- Una bolsa o contenedor de tierra especialmente preparada si se necesitare en suelos pobres o compactos. Esto incluye fertilizantes químicos.
4- Tutores de sauce verde, álamo o de eucalipto seco previamente tratado con preservantes.
5- Guantes de cuero o de goma para la protección de manos.
6- Un contenedor de agua, (regadera con flor), puede ser de diez o veinte litros lo que se necesite, en lo posible agua libre de sales e impurezas.
7- Tijera para cortar el envoltorio que rodea el pan de tierra del plantín.
8- Soga de cáñamo hilo sisal para atar el plantín al tutor.
*Con una pala ancha y el rastrillo la primera tarea es limpiar la zona donde haremos el hoyo para librarlo de la mayor cantidad de malezas posible y detectar la presencia de hormigas cortadoras. Se limpia para que debajo de los rastrojos no se acumulen insectos cortadores que más adelante encuentren a la planta como alimento.
*El diámetro del pozo nunca será inferior a 2 veces el ancho del pan de tierra o el tamaño del sistema radicular, siendo el ideal 3 veces el tamaño. Esto garantiza suficiente tierra buena para proveer a la planta de nutrientes y humedad durante los dos primeros años en que habrá de recuperarse del stress de la plantación, antes de llegar a la plantación natural.
*Si la tierra es vegetal o negra, la acumularemos al lado del hoyo, separada de aquella que no es apta para el desarrollo de la planta, y esto incluye piedras, greda, y todo material que no tenga soltura y no pertenezca al mantillo. Si los suelos son arenosos o muy humíferos, esto se refiere a muy permeables, la profundidad será igual a 1 1/2 el tamaño del pan de tierra o el conjunto de raíces. Si el suelo es arcilloso la profundidad del hoyo no debe ser excesivamente profundo.
*Sin embargo es muy conveniente recordar que cuanto más trabajemos en el área de cavado, tratando de "desmenuzar" la tierra si se trata de suelos negros con elevado contenido de arcillas, o que encontremos obstáculos como piedras, facilitará que el sistema radicular pueda extenderse garantizando el arraigo de la planta, sobre todo cuando en un tiempo lluvioso la tierra se vaya compactando ya que en este caso muchas veces puede haber encharcamientos o ausencia de oxígeno que pueden ser perjudiciales para la planta sea por asfixia o por limitación de absorción de agua o bien por putrefacción de raíces. Pero podemos solucionarlo con el traslado de tierra buena y preparada, por ejemplo con algún porcentaje de arena y compost preparado para facilitar un terreno esponjoso favorable y nutritivo para los primeros tiempos del implante. También si se dieran tiempos muy lluviosos podemos abrir canales que drenen el exceso de agua hacia los alrededores.
El fosfato diamónico es uno de los fertilizantes más elegidos por su alta proporción de fósforo (P), necesario para el crecimiento radicular, y el aporte justo de nitrógeno (N) para el crecimiento inicial de la planta.
* En todos los casos colocaremos la tierra preparada en el fondo del pozo de manera que el cuello de la planta quede más alto que el terreno circundante. El cuello de la planta es la sección que separa el sistema radicular del tallo propiamente dicho y no debe ser cubierto para evitar la putrefacción por ataque de hongos.
* Si se trata de plantas con pan de tierra o a raíz desnuda, las ubicaremos en el centro del pozo. En el caso de árboles, junto al tutor clavado previamente.
* Si las raices no estuvieran distribuidas uniformemente, las orientaremos a mano; si están demasiado amontonadas en el pan, las abriremos suavemente para acomodarlas, sin romperlas. Es importante recordar que días previos al implante habremos de regar la planta para acondicionarla y que el sistema radicular esté hidratado y sufra menos el cambio de sitio. Sabremos que el porcentaje de humedad del sustrato que contenga el envase es el adecuado, cuando tomando una muestra en nuestras manos, esta se disgregue finamente sin empastarse por exceso de agua o endurecida por la ausencia de la misma. En ambos casos perjudica a las raíces.
* Conformaremos la olla o palangana buscando que el cuello de la planta y la parte superior del pan queden libres de la tierra que agreguemos, que formará un anillo por fuera del borde del pozo.
* Posteriormente cuando hayamos nivelado y rellenado el pozo, suavemente pisaremos la circunferencia tan solo para que se afirme, sin aplastar.
* Luego formaremos un trípode con los tutores y las riendas de hilo sisal o soga de cáñamo para sujetar a la planta y de esta forma crezca bien derecha.
* Es necesario cercarla si hay animales como roedores o mamíferos que puedan amenazar a la planta en sus primeros años. (Referente a compra de plantas en viveros, su selección, tutorado, riego de asentamiento y cercados se escribirá en foma más detallada en el siguiente artículo).
* La autora es Técnico Forestal y columnista exclusiva de Hora 25 Forestal